Este marzo de 2026 ha traído un cambio histórico a los patios y salas de clases de nuestro país. Con la entrada en vigencia de la Ley 21.801, Chile se une a la tendencia global de países como Francia y los Países Bajos al establecer una prohibición general del uso de dispositivos móviles personales durante las horas de clase en la educación parvularia, básica y media.
Muchos se preguntan: ¿es una medida autoritaria o un salvavidas para el aprendizaje? Como alguien que vive el día a día de la tecnología, creo que la respuesta está en el matiz.
No es contra la tecnología, es a favor de la conexión
Lo primero que debemos entender es que la ley no busca “demonizar” el celular. De hecho, la normativa introduce el concepto de “Educación Digital” en nuestra Ley General de Educación. El objetivo es claro: recuperar la sala de clases como un espacio de concentración y vínculo humano, minimizando las distracciones que fragmentan la atención y, de paso, reduciendo los espacios donde ocurre el ciberacoso.
Las excepciones necesarias
La ley es inteligente al no ser absoluta. Los establecimientos tienen hasta el 30 de junio de 2026 para actualizar sus reglamentos internos e incluir excepciones clave donde el celular sí está permitido:
- Fines pedagógicos: Cuando el profesor planifica una actividad donde el dispositivo es la herramienta (investigación, realidad aumentada, etc.).
- Necesidades Educativas Especiales (NEE): Para estudiantes que requieren apoyo tecnológico para su aprendizaje.
- Salud y Emergencias: Casos de monitoreo médico o situaciones críticas de seguridad familiar.
El desafío de la implementación
Como todo cambio cultural, el éxito de la ley no dependerá solo de la fiscalización de la Superintendencia de Educación, sino del compromiso de las comunidades.
No podemos pedirle a la escuela que solucione con una prohibición lo que no estamos dispuestos a gestionar en casa. La campaña “Modo Aula” del Mineduc es un llamado a las familias: si el celular se queda en la mochila en el colegio, en casa debe existir una mediación que enseñe que la tecnología es un medio, no un fin en sí mismo.
Una oportunidad para la convivencia
El 2025 nos dejó cifras preocupantes sobre salud mental y sedentarismo digital en jóvenes chilenos. Este 2026, al “apagar” las pantallas por unas horas, estamos abriendo la puerta a que los estudiantes vuelvan a mirarse a la cara, a jugar en los recreos y a procesar la información de manera crítica, sin el bombardeo constante de notificaciones.
La tecnología es una aliada poderosa de la educación, pero solo cuando nosotros tenemos el control sobre ella, y no al revés. Bienvenidos al año del Modo Aula.

Recuadro Técnico: Pasos para la actualización del RIE (Ley 21.801)
De acuerdo con la normativa vigente para este año escolar 2026, todos los establecimientos educacionales de Chile deben adaptar sus reglamentos internos. Aquí te presento la ruta crítica para una implementación exitosa:
| Paso | Acción Requerida | Detalle Técnico |
| 1. Diagnóstico Participativo | Consulta a la comunidad | Realizar jornadas de reflexión con el Consejo Escolar, el Centro de Padres y el Centro de Alumnos para definir criterios de uso. |
| 2. Definición de Excepciones | Redacción de protocolos | Especificar bajo qué condiciones se permite el uso (ej: diabetes tipo 1 para monitoreo de glucosa, o NEE certificadas). |
| 3. Protocolo Pedagógico | Validación docente | Establecer que el uso de dispositivos para fines educativos debe estar declarado en la planificación de aula del profesor. |
| 4. Régimen de Sanciones | Gradualidad | Definir medidas disciplinarias proporcionales: desde la entrega voluntaria del equipo hasta citaciones, evitando medidas expulsivas inmediatas. |
| 5. Comunicación Oficial | Difusión y Firma | Notificar por escrito a los apoderados y cargar el nuevo RIE en la plataforma de la Superintendencia de Educación antes del 30 de junio. |



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